El proyecto: El parvulario y la biblioteca se ubican en el mismo solar de la escuela primaria que realizamos en 2004. Los edificios obedecen al mismo patrón arquitectónico que la escuela primaria. Sin embargo, respetan las especificidades que cada programa exige.


La diferencia de aprendizaje entre el niño que ha pasado por el parvulario antes de acceder a la escuela primaria y aquel que no tuvo acceso a ella es muy grande y la intención del proyecto es que un mayor número de niños no sufran este problema de adaptación.
La biblioteca viene a complemetar el acceso a la educación y a la información atendiendo a toda la población de Tiémélékro. La biblioteca también es pública, como el parvulario, y está dividida en dos sectores: adultos y niños. Ahí los niños pueden acceder a material complementario a las clases, desarrollar trabajos escolares, acceder a diferentes clases de libros. Así como los adultos que podrán acceder a libros didácticos, novelas o revistas.
La obra: El proyecto obedece al mismo proceso constructivo que la escuela primaria realizada en 2004. Sin embargo, una de las novedades de esta fase es la implantación de letrinas secas, al revés de las placas turcas que utilizamos en la primera fase.
Las letrinas secas: generaron una serie de acciones muy interesantes y por lo que cuenta Chiara están todos muy motivados con este nuevo proceso. A pesar de que en muchos sitios las letrinas secas son una realidad, se ve que en Tiémélékro son una completa novedad.
Los técnicos de una compañía que actúa en diferentes sitios de África vinieron a Tiémélékro a dar una charla de formación a los profesores de la escuela primaria y posteriormente a la asociación de padres que se creó a raíz de la necesidad de mantenimiento que las letrinas secas conllevan.
Las letrinas construidas tienen la especificidad de separar la orina del material orgánico que se transforma en composto para el campo y la orina es utilizada principalmente para la plantación de inhame e yuca (la base de la alimentación allá). El ayuntamiento ha cedido un terreno al lado de la escuela para organizar el huerto que abastecerá la cantina que se añadió al proyecto. La cantina la coordinará la asociación de padres. La cantina resuelve parte del problema de desplazamiento de los niños. Muchos de los niños que frecuentan la escuela y los que luego frecuentarán el parvulario viven en las aldeas que están lejos de Tiémélékro. Muchos llegan a caminar 8 kilómetros al día para venir a la escuela. Esto se duplica si ellos tienen que volver a casa para comer. La cantina es una manera de sanear este problema y cerrar el círculo iniciado por las letrinas(del aprovechamiento del desecho orgánico a la involucración de los padres en la administración de todo el conjunto).
Ahora unas imagenes del proyecto, de Tiémélékro, de su gente....